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La Coctelera

Martes 4 de Abril

De nuevo, seguiré con mi diario, y os contaré esta vez mi día de ayer.

Esta vez, fue un día algo mejor que el anterior, teníamos asignaturas más livianas, y aunque no me hubiesen dado más notas, no me puedo quejar del martes, justamente ayer fue cuando a nuestro priofesor de lengua se le ocurrió lo de escribir nuestro diario, algo que he de admitir que me está empezando a gustar y considero divertido. Por la mañana, las clases fueron normales, y tuvimos un examen de sociales, diría que el hecho de tener un examen es lo peor que me ocurrió ayer.

Tras llegar a mi casa y almorzar, me dediqué a leer el sexto libro de Harry Potter, en el que cada vez más me está enfrascando en la historia, y al cabo de un rato, algbo cansada,. me dediqué a hablar por télefono. Después de un buen rato, me dediqué a hacer todos los deberes que tenía, y más tarde tras darme una buena ducha que me dejó bastante relajada, me fui al ordenador.

Ya sobre la hora de cenar, que por cierto, fue una buena cena, se trataba de pizza, no era lo que más me gustaba pero no podía negar que me encantaba, volví al ordenador un rato, y al cabo de una hora me acosté, preparada para el día siguiente.

Debo decir que fue un día mejor que el del lunes, pero tampoco fue uno de los mejores, y seguiré escribiendo mi diario con mi divertida vida *nivel de ironía que supera las expectativas. Hasta otra, Adiós.

Mi diario

Esta vez, como otro ejercicio de nuestro profesor de lengua, escribiré algo sobre el día de ayer, mencionando las cosas buenas y malas del día.

Ayer, no fue uno de mis mejores días, era un lunes, el día que iba más cargada con la mochila, y dábamos las asignaturas que menos me gustaban, de todos modos, una de las mejores cosas que me ocurrieron, fue que me dieron la nota de la evaluación de naturales y matemáticas: ¡Un 9 en ambas!

Tras las clases mi día empeoró un poco, como todos los lunes, fui a entrenar a voleibol, pero hubo un problema con una amiga, y ahora estoy algo enfadada con ella, luego, vovlí a mi casa, y comencé a hacer mis deberes y a estudiar, aproveché la media hora que me quedaba para leer antes de ir a las clases de dibujo artistíco.

A la vuelta de las clases, me di una buena ducha, me metí en el ordenador, y así acabó mi día de ayer.

Como ya dije, no fue uno de mis mejores días, pero aún así me fue bastante bien por el hecho de las notas, aunque el problema con mi amiga lo equilibró un poco. Bueno, hasta aquí el día de ayer, ya iré poniendo mis demás días con la frecuencia que pueda.

Maltrato a la mujer.

Según las estadísticas y investigaciones, se ha obtenuido el dato, de que cada 72 horas muere una mujer en manos de su compañero. El principal motivo de esto es por la inferioridad de la mujer en la sociedad que se remonta desde hace muchos años. Existen muchos tipos de violencia contra la mujer, algunos son éstos:El maltrato en las familias y el hogar, el maltrato físico y mental.

No sólo las mujeres son maltratadas desde la edad adulta, sino que desde su nacimiento son maltratadas, desde el aborto por culpa de algunas tradiciones hasta violencia física y mental y violaciones sexuales.

Ahora pondré el testimonio de una mujer que encontré en internet:

Al examinar mi vida y mi matrimonio después de tantos años de infelicidad, he llegado a unas conclusiones que quiero compartir, con la esperanza de que mis experiencias ayuden a otras personas que estén o hayan estado en una situación similar.

Durante la batalla campal que fue mi matrimonio estaba tan enfrascada en defenderme de las agresiones y en exigir mis auténticos derechos, que:

Me refugié en mi trabajo para poder olvidarme de mi dolor, de mi soledad, y del infierno en que estaba viviendo. Construí de ese modo un mundo aparte donde no admití ni siquiera a mis hijos. Me sentía abochornada de toda nuestra familia. Sentía que era cómplice de un secreto sucio y terrible y que tenía dos vidas : la que el mundo veía y la que yo en realidad vivía en nuestro hogar.

No les dí a mis hijos todo el amor y la atención que hubiera querido darles, todo lo que yo no recibí tampoco cuando era una niña y tanto necesitaba también.

No cuidé de mí misma. Sin siquiera darme cuenta, pasé por alto no solo mis necesidades de comunicación, amor, ternura y compañía, sino lo que es aún peor, las de nuestros hijos.

No tuve la paciencia necesaria para enseñar amorosamente a nuestros hijos porque estaba continuamente llena de ira reprimida y de resentimientos contra mi abusivo esposo.

A veces - sólo Dios sabe cuántas - le dí quejas a mi esposo de nuestros hijos porque no me sentía capaz de administrar la disciplina. Entonces él los golpeaba o les gritaba y yo tenía que intervenir para defenderlos.

No tuve la valentía de admitir ni siquiera a mí misma, que lo nuestro no era un verdadero matrimonio, que no había verdadero amor, respeto o ni tan siquiera amistad entre mi esposo y yo; sino que se trataba de una relación muy enferma, dañina para nosotros y para nuestros hijos. Me decía a mí misma que no me separaba de mi esposo para que mis hijos tuvieran un padre aunque este no fuera bueno. Pero en realidad era porque no me sentía segura de mí misma y por no tener quien me apoyara.

Viví demasiado tiempo con un hombre con quien nunca fui feliz, renunciando a la felicidad y al amor porque creía que no los merecía. Pensaba, engañándome a mí misma, que valía más como persona que mi abusivo esposo por soportarlo.

Mi ceguera espiritual y mis heridas no me permitían ver el daño tan grande que estaban sufriendo nuestros hijos, hasta que ya fue demasiado tarde para evitarlo.

Del mismo modo que mi esposo fue un mal ejemplo para nuestros hijos varones de lo que es ser un hombre, yo fui para nuestra hija el mal ejemplo de lo que es ser una mujer. Debido a esto, ella se casó con un hombre que también la abusó emocionalmente como lo había hecho su padre con ella y conmigo. De mí aprendió a negarse a sí misma sus propias necesidades, a renunciar a su dignidad de mujer, a su derecho al respeto y a la felicidad.

Permití que la familia de mi esposo también me humillara y en una ocasión hasta me maltratara de palabra y hecho. Permití que mi esposo pusiera primero a sus padres, por encima de mí y de nuestros hijos. Permití que me anulara casi por completo como mujer, no me permitiera salir a ningún lugar sola, tener amistades, hablar por teléfono, cortarme el pelo o muchas otras cosas más.

Todo esto lo permití yo, nadie me obligó a hacerlo. Simplemente no sabía cómo darme valor a mí misma o establecer límites con respecto a mi persona. Jamás me había sentido verdaderamente aceptada, amada o valorada por alguien, hasta que conocí a Jesús y pude poco a poco comenzar a valorarme, a darme cuenta de mi dignidad de hija de Dios, y a cambiar mi vida.

Hoy le doy gracias a Dios por haberme sanado y confío en su misericordia divina, para la sanación de mis hijos.

Yo creo que para evitar este problema, el maltrato a la mujer, se deberían establecer leyes. O al menos, mantener órdenes de alejamiento con respecto a mujeres que hayan sido maltratadas anteriormente.

Historia del Manga

El manga es por así decirlo, cómics japoneses, que se basan en mezclar la acción, el romance, la fantasía y misterios, formando así lo que conocemos actualmente por el manga.

En la realidad, los dibujos mangas consisten en personajes llamativos, con vestimentas que no se usan o no son conocidas y normalmente los personajes suelen tener personalidades contradictorias y siempre añadiéndole algún que otro momento cómico.

Podemos atribuir a los Ukiyo-e, el título de las primeras manifestaciones artísticas populares en Japón. Eran grabados impresos en madera que empezaron a verse por el año 1600. Por aquel entonces, la dictadura feudal oprimía a las clases bajas, muchos comics de la época representaban el momento histórico en el que se encontraban y criticaban la clase política. Los Ukiyo-e intentaban hacer olvidar las penalidades que padecía el pueblo llano y los sumergían en historias de erotismo. Los Ukiyo eran muy estilizados, sencillos, frescos y muy energéticos, eso les daba un aire comunicativo muy por encima del arte normal.

Hokusai Katsuhika fue el primero en utilizar el vocablo manga que se da a entender como dibujos involuntarios.

El cómic japonés fue cogiendo forma al entrar en contacto los autores japoneses con algunas creaciones occidentales. Durante la primera mitad del siglo XX el manga se fue perfeccionando. En los años 20 salió la primera tira moderna, gracias a Shousei Oda y Tofujin. En los 30 el ritmo de producción se aceleraba. Ogo Bat era una de las historias más famosas de la época, un semidios que utilizaba sus poderes para derrotar a las fuerzas maléficas. A medida que se acercaba la Segunda Guerra Mundial, los temas de los mangas se volvían más bélicos.

La guerra marca un antes y un después del manga en Japón. Se puede decir claramente que al acabar la guerra surgió un nuevo manga japonés. Ya no se hacían mangas de temas bélicos, por la censura de los aliados y porque al público ya no le interesaba. La gente prefería los temas de ciencia ficción y fantasía y se empezaron a publicar mangas dirigidos al público joven. Los artistas estaban muy mal pagados. Entonces fue cuando el padre del manga moderno puso las bases de la industria del anime moderno y además... ¡fue el inventor de los ojos tamaño melocotón! Y aquí es donde comienza la historia del manga y el anime que conocemos.

Ozamu Tezuka realizó la primera serie manga en 1963, Testsuwa-Atom Astroboy. También realizó otros mangas como La nueva isla del tesoro y El emperador de la jungla. En los años 60 se crearon Speed Racer, IronMan 28, Eight Man, Cyborg009. Eran comienzos muy dubitativos, pero que fueron los cimientos de una gran industria. En los años 70, el anime-manga experimentó el primer gran boom. Series como Mazinger Z de Go Nagai, Heidi de Hayao Miyazaki, Marco, Doraemon, Capitán Harlok, Gundam y Galaxy Express... alcanzaron el éxito en Japón y en el resto de países donde se emitieron. Kazu Koike creó una "universidad de manga" donde estudiaron autores conocidos como Rumiko Takahashi.

En la actualidad, el manga es una afición que ya no sólo ocurre en Japón, sino que también en otros muchos países, e incluso en otros continentes, aunque también, el anime, es decir, las series manga pasadas a la animación.

Macrobotellona

La macrobotellona, es una fiesta que se celebra anualmente, donde los jóvenes se reúnen y realizan una fiesta en la que principalmente, se basa en beber alcohol.

En un principio, no hay ningún problema en que se celebre, pero ¿y si la fiesta sedesmadra y molestan al vecindario y se dedican a provocar destrozos? Éstos son unos de los principales problemas del macrobotellón, ¿qué pensarías tu si al llegar de tu casa te encuentras con los que los del macrobotellón se han cargado tu coche? Por ello al final, no es tan bueno como se esperaba.

El problema está en el descontrol, ¿cómo solucionarlo si son aquellos participantes los que no se controlan y provocan los desperfectos? Se podría intentar concienciarlos,pero bajo los efectos del alcohol,es un problema peor. Podrían hacerlo en un descampado, al menos así habría menos riesgos.

Mi otro blog.

Pues eso os dejo aquí la dirección de mi otro blog, este tiene algo más de contenido:

http://www.lacoctelera.com/tshikura-chan

Impresiones

Nuestro profesor de Lengua nos ha mandadao el ejercicio de escribir nuestra primera impresión de un compñero o compañera, o también de profesores, y luego nuestra posterior impresión, después de ya conocerles.

Mi primera impresión sobre Paula, una comapañera de la clase, fue de una chica algo seria, pues en las clases, permanecía algo callada, y a su vez, también lista y atenta, posteriormente, cuando nos hicimos amigas, comprobé que era bastante animada, es una buena estudiante y a su vez una buena amiga.

Rudye, la primera chica de la clase con la que comencé hablar que no conocía en mi vida, a primera impresión, me pareció una chica algo pasota, esto fue, porque los primeros días del curso, faltaba mucho a clase, pero al cabo de unos días, cuando ya comenzamos a hablar y demás, me dí cuenta de que no era ni una mala persona ni una chica pasota, es simpática, algo alocada también, y he de admitir que me cae bastante bien.

Dani, un chico que venía también de mi mismo colegio, al que yo apenas conocía, a principios de trimestre y cuando le vi por primera vez, me pareció en un principio algo borde, pero luego pude comprobar que era una buena persona, que se esforzaba en los estudios, además, nos reímos muchos y es generoso.

Por último, hablaré de mi profesor de lengua, en un principio, no tenía ni idea aunque mis compañeras me dijesen como era más o menos, a primera vista, un buen profesor, aún así me dió la impresión de que era bastante estricto, poco a poco me fui dando cuenta que no era dle todo así, para mi opinión me gusta como enseña, es algo estricto, pero es necesario para su oficio, es simpático, y me encanta los trabajos que nos manda a veces.

Éstas han sido algunas de mis primeras impresiones sobre compñeros de la clase.

Hana No Kendo.Capítulo 2

HANA NO KENDO


Capítulo 2: Me llamo...

Reika despertó la primera, parecía algo extrañada, y tras girarse pudo ver como sus compañeras también se incorporaban, su asombro no duró mucho, porque en poco se tornó a rostros de terror, pues lo siguiente que vieron aparte de a ellas mismas, fue que estaban rodeadas por un gran grupo de campesinos, o al menos, eso parecía, pues vestían con ropas un poco harapientas, sucias y de colores para nada llamativos.

Lo peor de todo, era que iban armados: garrotes, lanzas, mandobles, katanas e incluso rastrillos y antorchas. Aquello no significaba nada bueno, el miedo se apoderaba de ellas y las embargaba, y al ver que éstos iban a por ellas huyeron sin dudarlo, corriendo con todas sus fuerzas, sin poder evitar temer que les atravesaran o hiriesen con ellas, a fin de cuentas, era normal, sólo eran unas adolescentes.

-Creo que ya no nos siguen-Comentó Nikari jadeando por el cansancio, habían escapado por los pelos, y tras una buena persecución habían dejado atrás a sus agresores, ya no se oía ningún grito, por lo que desearon con fuerza no verse de nuevo en aquella emboscada.

Al poco, Mutsumi se percató de una cosa, en vez la katana de madera, estaba allí, junto con ella, en sus funda, aquella katana que tanto le había llamado la atención, Hana. Sus compañeras, se fijaron para ver si guardaban consigo sus respectivas armas de madera, pero lo que encontraron fue, para su sorpresa, las katanas que estaban en la habitación, aunque ahora sus única pregunta, era ésta: ¿dónde estaban?

-Bueno, creo que lo mejor será descansar un poco-Propuso Kanaka-.Además, dudo que ahora podamos hacer algo mejor, y ya que está oscureciendo, ir por aquí de noche sería peor que la simple idea de que nos volviésemos a encontrar con aquellos campesinos.

Les recorrió un escalofrío tras escuchar las palabras de su amiga, lo que decía era cierto, aunque el suave rugido de sus estómagos, le hizo a Mutsumi comentar lo siguiente, pues necesitaban comer algo, aunque fuese poco.

-¿Habrá algún tipo de bayas o comida por aquí?-Recorrió con la vista a su alrededor, pero la oscuridad no le permitía ver, pues la luz de la luna apenas se filtraba por entre las ramas de los frondosos, y enormes árboles. Pasaron una mala noche, sin comida, sin nada que beber, durmiendo en el suelo frío, duro y con piedras, y, además, el frío y el temor a los animales salvajes les impedía dormir, toda la noche sus ojos estuvieron abiertos, a veces conversaban para intentar conciliar el sueño entre palabras que a veces ni siquiera tenían un sentido.

Despertaron por la cálida sensación de la luz del sol, por lo menos habían conseguido dormir un poco al final, miraron a su alrededor, al parecer si había algo para comer. los ojos de Reika se encendieron fulgurantes al observar comida, era un manzanero, algunas de las manzanas no estaban maduras, pero la mayoría tenían una pinta espléndida, era raro encontrar un árbol como aquel en un bosque, pero si escrutaban un poco más la vista, podían percatarse de la existencia de otros al ver como alguna que otra manzana se veía sobresalir entre la extensa naturaleza.

Tuvieron un desayuno que les devolvió las fuerzas, aunque todavía sentían algo de sed, así que emprendieron una marcha en busca de un riachuelo o río para saciarse, aunque antes de eso habían cogido más manzanas para por si acaso.

-¡Allá vamos!-Comentó Reika con alegría y paso firme, avanzando la primera guiada por su instinto, aunque sabían que ella casi siempre se perdía en los lugares, estar más perdidas que ahora era bastante difícil, por lo que se resignaron y la siguieron un poco más tranquilas, pero estaban extrañadas, sorprendidas, exhaustas, sólo mediodía, y no estaban en su ciudad, se habían perdido en un bosque que no parecía acabara, les habían tendido una emboscada y además en un bosque podían aparecer todo tipo de animales.

Mutsumi intentó extraviar su preocupación, esbozando una sonrisa, en ademán de animar a sus compañeras, que al mirarla, alegró sus corazones, una sonrisa tan hermosa, dulce, alegre e intensa que alegraba los corazones de sus amigas, haciendo que tanto sus preocupaciones como sus miedos se disiparan de su mente.

Al poco, comenzaron a escuchar un suave murmullo, tranquilo, relajante, y una humedad comenzó a notarse en la zona. Siguieron aquel sonido, refrescante y relajante a su vez, esperaban que lo que pensaban fuese cierto.

-Agua...-Fueron las palabras de Kanaka, resumiendo los pensamientos de todas, aligeraron su paso, pensar en que tendrían por fin agua que beber las animó bastante, estaban sedientas, el aumento de su camino les haría llegar en poco, la humedad iba creciendo cuanto más se acercaban, y el murmullo se volvía el sonido de un incesante chisporroteo.

Cuando llegaron, se hallaban en un claro, con un pequeño río, y el chisporroteo pertenecía a los golpes del agua al chocar contra las rocas, Nikari fue la primera en llegar e introduciendo sus manos en el agua bebió durante un rato, saciándose, mientras tanto, sus compañeras bebían también el agua, se refrescaban el rostro, enjuagaban sus manos y descansaban.

Al cabo de un rato, se quedaron sentadas en el suelo, apoyadas en rocas o en la hierba, no tardaron mucho en quedar en silencio, sosegadas por el suave arrullo del agua, justo entonces, oyeron los ruidos de algunos pasos, y recordando la escena de la emboscada, se levantaron en seguida y alzaron sus armas, acostumbradas a que fuesen de madera se sorprendieron un poco al darse cuenta del brillo reluciente de las armas.

-¿Quién eres?-Comento Reika preocupada, se percataron de que era un chico de su edad, más o menos es lo que aparentaba, y al haberlas visto con las armas se había asustado, pronunció al principio unas palabras que por su nerviosismo no se entendieron, pero posteriormente contestó a la pregunta.

-Me llamo Hideshi Dakeru, pero por favor, no me hagáis nada-Comentó el joven, vestía mejor que sus antiguos atacantes, y por su aspecto, parecía alguien pacífico.

Mutsumi fue la primera en bajar el arma, y con total tranquilidad le contestó lo siguiente-Yo soy Hitaru Mutsumi, encantada, no te haremos nada, mayormente temíamos por lo contrario-.Fue la más atrevida, eso sin dudarlo, sus amigas estuvieron a punto de replicar pero se callaron al ver como Dan se acercaba a ellas con una sonrisa.

-¿Nos podrías decir dónde estamos? Por cierto, yo soy Yonaka Nikari-Comentó Nikari, hasta ahora no habían hablado con nadie, y esperaban que Dan fuese de confianza, posteriormente se presentaron Kanaka y Reika, a fin de cuentas deberían de presentarse como es debido.

-Yo soy Kitsamu Kanaka-Comentó Kanaka resueltamente-Y yo Kokkono Reika-Prosiguió Reika saludando con la mano más animada-.Por favor, ayúdanos a averiguar dónde estamos.

El Dakeru, sonrió ampliamente y sin más comenzó a pronunciar unas palabras que sorprendieron más de lo esperado a nuestras protagonistas, ¿qué les diría?